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Conseguir una plaza de Inspector de la Policía Nacional por oposición libre exige superar uno de los procesos selectivos más exigentes del cuerpo. No basta con memorizar el programa y conseguir una buena puntuación en un examen tipo test. Los aspirantes tienen que demostrar que son capaces de utilizar esos conocimientos para analizar y resolver situaciones en las que se relacionan diferentes materias del temario.

Ahí adquiere especial importancia el caso práctico.

En la convocatoria de 2026 de acceso a la Escala Ejecutiva se ofrecen 150 plazas de Inspector de Policía Nacional, una cifra especialmente interesante para quienes quieren ingresar directamente en esta categoría sin desarrollar previamente una carrera desde la Escala Básica. Además, estas plazas pueden incrementarse con aquellas que queden vacantes en el proceso de promoción interna a Inspector. (BOE)

Pero para conseguir una de ellas no es suficiente con superar las pruebas físicas y responder correctamente al cuestionario de conocimientos. Dentro de la segunda prueba aparece el caso práctico Escala Ejecutiva Policía Nacional, oficialmente denominado ejercicio de resolución de uno o varios supuestos prácticos.

Y tiene una característica que lo diferencia considerablemente del tipo test: después de resolverlo por escrito tendrás que leer tu trabajo ante un tribunal, que podrá realizarte preguntas y pedirte aclaraciones.

¿Qué es el caso práctico de Escala Ejecutiva?

Las bases oficiales de la convocatoria de 2026 establecen que la segunda prueba del proceso selectivo es la prueba de conocimientos.

Esta se divide en dos ejercicios:

Primer ejercicio: cuestionario de conocimientos.

Segundo ejercicio: resolución de uno o varios supuestos prácticos.

Por tanto, el caso práctico no constituye una prueba aislada del resto de conocimientos. Forma parte de la segunda prueba y se combina con la puntuación obtenida en el cuestionario.

Para superar esta fase hay que aprobar ambos ejercicios.

Esto es importante porque alguien puede conseguir una excelente nota en el test y posteriormente quedar eliminado si no alcanza el mínimo exigido en el supuesto práctico.

¿Cuánto tiempo tienes para resolver el caso práctico?

La convocatoria establece que el ejercicio consistirá en resolver por escrito un supuesto o varios supuestos, cuya duración total no podrá superar los:

90 minutos.

El tribunal determinará las características concretas del ejercicio.

Esto significa que el opositor debe prepararse tanto para resolver un único caso extenso como para enfrentarse a varios supuestos dentro del tiempo disponible.

Los ejercicios deben permitir interrelacionar las materias del programa oficial

Precisamente esta última característica explica su dificultad.

No estamos ante un examen en el que necesariamente puedas identificar una pregunta y buscar mentalmente la respuesta exacta de un tema.

El supuesto puede obligarte a relacionar conocimientos procedentes de diferentes apartados del programa.

¿Qué se busca realmente con esta prueba?

Memorizar legislación sigue siendo necesario, pero el objetivo del supuesto va más allá.

El tribunal quiere comprobar si el futuro Inspector es capaz de:

  • Identificar correctamente un problema.
  • Detectar los elementos jurídicos o policiales relevantes.
  • Relacionar diferentes materias.
  • Aplicar sus conocimientos.
  • Justificar las decisiones.
  • Sintetizar información.
  • Expresarse de manera ordenada.
  • Defender posteriormente su planteamiento.

Es la diferencia entre preguntar:

«¿Qué establece determinada norma?»

y plantearte una situación en la que tienes que identificar qué normas, principios o procedimientos resultan aplicables y explicar cómo actuarías.

Por eso un opositor que haya memorizado perfectamente el temario puede encontrarse con dificultades si nunca ha entrenado la aplicación práctica de esos conocimientos.

Antes del caso práctico tienes que superar el test

No todos los aspirantes que realizan el cuestionario llegan a la corrección y defensa del caso práctico.

En la convocatoria de 2026, el primer ejercicio de conocimientos consiste en responder:

100 preguntas en 50 minutos.

Cada pregunta presenta tres alternativas y solamente una es correcta.

Esto significa disponer de una media teórica de:

30 segundos por pregunta.

Además, los errores penalizan. La fórmula oficial es:

[A – E/(n-1)] × 10 / P

donde A representa los aciertos, E los errores, n el número de alternativas y P el número total de preguntas. 

Con tres alternativas, cada dos respuestas incorrectas neutralizan matemáticamente el valor de un acierto antes de aplicar la conversión de la puntuación.

Por eso también es importante aprender a gestionar el riesgo.

¿Qué nota necesitas en el cuestionario?

La convocatoria de 2026 establece una puntuación mínima de 3 puntos, pero conseguir un 3 no garantiza continuar.

Aquí aparece uno de los elementos más importantes del sistema.

Solamente continúan las personas que, habiendo obtenido al menos esos 3 puntos, consigan las mejores puntuaciones hasta alcanzar una proporción de:

1,75 aspirantes por cada plaza convocada. 

Con las 150 plazas inicialmente convocadas podemos hacer un cálculo orientativo:

150 × 1,75 = 262,5.

Es decir, aproximadamente 263 aspirantes, aunque la cifra real puede variar por empates en la nota límite y por el eventual incremento de plazas procedentes de promoción interna.

Las propias bases establecen que, si varias personas tienen exactamente la misma puntuación que determina el último puesto que permite continuar, todas ellas serán admitidas aunque se supere esa proporción.

Esto convierte el test en una primera criba extremadamente importante.

El caso práctico se corrige de una manera muy particular

Aquí encontramos una de las principales diferencias respecto a otras oposiciones.

No se limita a entregar el ejercicio escrito y esperar la nota.

Los candidatos seleccionados después del ejercicio anterior deben posteriormente leer su trabajo ante el tribunal en sesión pública

Esto cambia completamente la preparación.

Tienes que escribir pensando que posteriormente tendrás que defender lo que has puesto.

Por eso es recomendable desarrollar una respuesta:

  • Clara.
  • Ordenada.
  • Jurídicamente fundamentada.
  • Fácil de seguir.
  • Sin contradicciones.
  • Con conclusiones suficientemente justificadas.

Un texto desorganizado no solamente será más difícil de valorar. También puede complicarte considerablemente la posterior lectura y las preguntas del tribunal.

¿Cuánto dura la lectura ante el tribunal?

La convocatoria establece un máximo de:

20 minutos.

Durante ese tiempo el aspirante debe realizar la lectura de su trabajo.

Pero ahí no necesariamente termina el ejercicio.

El tribunal puede formular posteriormente preguntas o solicitar aclaraciones para contrastar los conocimientos del candidato. 

Esta parte puede generar bastante presión.

Has tenido que superar las pruebas anteriores, resolver el supuesto en un tiempo limitado y posteriormente sentarte delante de un tribunal para defender personalmente aquello que has escrito.

¿Qué puede preguntarte el tribunal?

Las bases no establecen un listado cerrado de preguntas.

Precisamente indican que el tribunal podrá solicitar las aclaraciones que considere pertinentes para contrastar los conocimientos del aspirante. 

Por ejemplo, si durante tu resolución has mencionado una determinada actuación, podrían pedirte que expliques por qué la has elegido.

Si has utilizado una norma, podrían comprobar hasta qué punto conoces su aplicación.

También podrían profundizar en algún elemento del supuesto que hayas desarrollado insuficientemente.

Esto significa que utilizar conceptos que realmente no dominas puede ser peligroso.

Una frase aparentemente sofisticada puede provocar una pregunta posterior que descubra que no conoces suficientemente la materia.

¿Qué valora exactamente el tribunal?

Esta es probablemente una de las partes más importantes para preparar correctamente el ejercicio.

La convocatoria establece expresamente que se valorarán:

El rigor analítico.

El conocimiento teórico y práctico de las materias expuestas.

La capacidad de síntesis.

La puesta al día del aspirante en la problemática policial. 

Estos cuatro criterios proporcionan una pista excelente sobre cómo debe prepararse el ejercicio.

No basta con escribir mucho.

De hecho, llenar páginas de información poco relacionada con el supuesto podría perjudicar la capacidad de síntesis.

El objetivo debería ser identificar rápidamente qué es importante y desarrollar una respuesta técnicamente sólida.

¿Qué significa tener rigor analítico?

Significa ser capaz de descomponer correctamente el problema.

Ante un supuesto práctico, una estrategia útil puede ser identificar:

  1. Qué ha sucedido.
  2. Qué sujetos intervienen.
  3. Qué hechos son jurídicamente relevantes.
  4. Qué normativa puede resultar aplicable.
  5. Qué actuación policial corresponde.
  6. Qué procedimiento debería seguirse.
  7. Qué posibles problemas o excepciones existen.
  8. Qué conclusión puede extraerse.

Esta estructura dependerá del supuesto, pero demuestra la diferencia entre memorizar y analizar.

El tribunal no busca únicamente que reproduzcas un tema.

Busca comprobar cómo utilizas los conocimientos adquiridos.

¿Qué significa conocimiento teórico y práctico?

La convocatoria menciona expresamente ambos.

El conocimiento teórico supone dominar las materias del programa.

Pero el conocimiento práctico implica saber aplicarlas.

Por ejemplo, no basta necesariamente con conocer la definición de una figura jurídica.

Hay que saber reconocer cuándo aparece dentro de una situación determinada y qué consecuencias produce.

Esta es precisamente una de las razones por las que el caso práctico Escala Ejecutiva Policía Nacional puede marcar diferencias entre candidatos que tienen un nivel teórico aparentemente parecido.

La capacidad de síntesis puede decidir puntos

Imagina dos opositores.

El primero conoce mucho el temario pero necesita cuatro páginas para explicar algo que podría resolverse correctamente en dos.

El segundo identifica inmediatamente los elementos relevantes, los estructura y desarrolla una respuesta clara.

En una prueba limitada a un máximo de 90 minutos, la segunda capacidad tiene un enorme valor.

Hay que aprender a decidir:

Qué incluir.

Qué dejar fuera.

Qué desarrollar.

Qué mencionar brevemente.

En qué orden presentar los argumentos.

Esto se entrena realizando supuestos.

Estar al día de la problemática policial también cuenta

Este criterio merece especial atención porque aparece expresamente en las bases.

No estamos ante una oposición exclusivamente académica.

El tribunal puede valorar que el aspirante esté actualizado respecto a la realidad y problemática policial. (BOE)

Esto significa que una preparación completa debería combinar el estudio del programa con el seguimiento de cuestiones relevantes para la actividad policial.

No se trata de leer indiscriminadamente todas las noticias.

Se trata de comprender cómo los conocimientos del temario se relacionan con situaciones y problemas actuales.

¿Qué nota necesitas para aprobar el supuesto?

El ejercicio se califica entre:

0 y 10 puntos.

Para superarlo hay que conseguir como mínimo:

5 puntos. 

Esto es independiente de la buena puntuación que hayas conseguido anteriormente.

Por ejemplo, imaginemos:

Test: 8,50 puntos.

Caso práctico: 4,90 puntos.

El candidato estaría eliminado.

No se calcularía una media de 6,70 que permitiera compensar el suspenso.

Hay que superar individualmente ambos ejercicios.

¿Cómo se obtiene la nota de conocimientos?

Una vez superados los dos ejercicios, sí se calcula una media.

La calificación final de la segunda prueba es la media aritmética de las puntuaciones obtenidas en el cuestionario y el supuesto práctico, siempre que ambos hayan sido superados.

Por ejemplo:

Test: 7,5

Caso práctico: 8,5

Resultado:

(7,5 + 8,5) / 2 = 8 puntos.

Otro candidato podría conseguir:

Test: 9

Caso práctico: 6

Resultado:

(9 + 6) / 2 = 7,5 puntos.

Por tanto, el candidato con peor resultado en el test podría terminar obteniendo una mejor puntuación global de conocimientos gracias a su caso práctico.

¿Por qué decimos que puede decidir la plaza?

Porque el caso práctico no solamente hay que aprobarlo.

Su puntuación forma parte directamente de la nota de conocimientos.

Y existe otro dato fundamental: en la convocatoria 2026, la calificación final de la fase de oposición viene determinada por la puntuación obtenida en la segunda prueba, es decir, conocimientos

Por tanto, el resultado combinado de test y supuesto práctico tiene una importancia enorme en el orden final.

Las pruebas físicas son eliminatorias, pero su puntuación no determina directamente esa clasificación final de la fase de oposición.

El caso práctico sí interviene en ella.

¿Qué ocurre si dos aspirantes terminan empatados?

La convocatoria también establece criterios para resolver empates.

En primer lugar se tendrá en cuenta la mayor puntuación obtenida en:

1. Cuestionario de conocimientos.

Si continúa el empate:

2. Resolución del supuesto o supuestos prácticos.

Y posteriormente:

3. Test psicotécnicos.

Esto vuelve a demostrar que todas las décimas pueden ser importantes.

¿Cómo debería estructurarse una respuesta?

No existe una plantilla universal válida para todos los supuestos.

Sin embargo, una estructura de trabajo puede ayudar.

Primera fase: lectura

Antes de escribir, identifica:

  • Hechos.
  • Personas implicadas.
  • Problemas.
  • Materias relacionadas.
  • Normas relevantes.

No empieces a escribir inmediatamente después de leer la primera línea.

Segunda fase: esquema

Dedica unos minutos a organizar mentalmente o en borrador la respuesta.

Puedes establecer:

Problema 1 → normativa → aplicación → conclusión.

Problema 2 → normativa → aplicación → conclusión.

Y continuar de esta forma.

Tercera fase: desarrollo

Redacta siguiendo un orden lógico.

Evita saltar continuamente de una cuestión a otra.

Cuarta fase: revisión

Reserva algunos minutos para comprobar:

  • Errores.
  • Contradicciones.
  • Conceptos incompletos.
  • Orden.
  • Legibilidad.

Recuerda que posteriormente tendrás que leer ese mismo texto delante del tribunal.

¿Cómo repartir los 90 minutos?

Podemos plantear una distribución orientativa para un supuesto único:

10-15 minutos: lectura y esquema.

60-65 minutos: desarrollo.

10-15 minutos: revisión.

No es una regla oficial.

Cada opositor debe encontrar su propia estrategia mediante simulacros.

Alguien especialmente rápido analizando quizá necesite solamente ocho minutos para elaborar el esquema. Otra persona puede necesitar quince.

La única forma de saberlo es entrenar con cronómetro.

Practicar sin tiempo puede crear una falsa sensación de nivel

Este es uno de los errores habituales.

Resolver un supuesto en casa durante tres horas consultando apuntes puede ser útil durante las primeras fases de aprendizaje.

Pero no reproduce el examen.

Progresivamente hay que retirar las ayudas.

Una evolución podría ser:

Primera etapa: supuesto con temario y sin límite estricto.

Segunda etapa: supuesto sin temario y con tiempo amplio.

Tercera etapa: supuesto sin ayuda en 90 minutos.

Cuarta etapa: supuesto completo + lectura simulada + preguntas.

Esta última fase se acerca mucho más a lo que exige realmente la oposición.

Hay que entrenar también la defensa oral

Puedes tener una magnífica respuesta escrita y sentirte completamente bloqueado cuando alguien te pregunta:

«¿Por qué ha aplicado usted este procedimiento?»

Por eso es recomendable que otra persona revise tu supuesto y formule preguntas inesperadas.

Incluso puedes grabarte.

Cronometra una lectura de 20 minutos como máximo y escucha posteriormente:

  • Velocidad.
  • Claridad.
  • Pausas.
  • Seguridad.
  • Pronunciación.
  • Capacidad para explicar conceptos.

No se trata de realizar una actuación teatral.

El objetivo es ser capaz de exponer con claridad un trabajo técnico delante del tribunal.

¿Cuántos casos prácticos deberías hacer?

No existe una cantidad oficial que garantice aprobar.

Pero podemos realizar una estimación.

Si durante seis meses realizas:

2 supuestos semanales × 26 semanas = 52 supuestos.

Durante nueve meses:

2 × 39 = 78 supuestos.

Y si en los últimos tres meses aumentas a tres semanales, podrías acercarte o superar los 100 casos prácticos durante una preparación completa.

Lo verdaderamente importante no es acumular ejercicios.

Hay que corregirlos.

Un caso práctico mal resuelto del que no extraes ninguna conclusión aporta mucho menos que uno analizado detenidamente después.

Crea un registro de errores

Puede resultar especialmente útil elaborar una tabla con cuatro columnas:

Supuesto | Error | Respuesta correcta | Motivo del fallo

Después de 30 o 40 casos empezarás a encontrar patrones.

Quizá descubras que tus errores se concentran en:

  • Derecho penal.
  • Procesal.
  • Extranjería.
  • Seguridad ciudadana.
  • Actuaciones policiales.
  • Conceptos administrativos.
  • Falta de actualización.

Ese registro te dice dónde invertir tus próximas horas de estudio.

No olvides que existen otras pruebas eliminatorias

Aunque el caso práctico tiene una enorme importancia, conseguir la plaza exige superar el proceso completo.

La convocatoria 2026 establece tres grandes pruebas eliminatorias durante la oposición.

La primera corresponde a aptitud física.

La segunda es conocimientos, integrada por el cuestionario y los supuestos prácticos.

La tercera incluye:

  • Reconocimiento médico.
  • Entrevista profesional y personal.
  • Test psicotécnicos.

Por tanto, superar el caso práctico todavía no significa haber conseguido una de las plazas.

La entrevista también puede eliminarte

La entrevista profesional y personal pretende comprobar la idoneidad del aspirante para las funciones policiales.

Las bases de 2026 establecen una puntuación y determinan que será declarado no apto quien obtenga menos de 7 puntos al finalizar la entrevista. Además, la entrevista debe ser grabada. 

Esto demuestra por qué la preparación de Escala Ejecutiva debe ser global.

Puedes ser excelente resolviendo casos y quedar eliminado posteriormente.

Después de aprobar la oposición todavía queda formación

Las 150 plazas convocadas son plazas de alumnos aspirantes al ingreso en Escala Ejecutiva.

El proceso no termina simplemente con aprobar la oposición.

Consta de:

Fase de oposición → curso de formación → módulo de formación práctica.

Solamente quienes superen las diferentes etapas podrán finalmente ser nombrados Inspectores de Policía Nacional. 

Además, la formación está vinculada al correspondiente plan de estudios para la obtención de un título universitario oficial de Máster.

¿Qué titulación necesitas para presentarte a Inspector?

Para acceder a Escala Ejecutiva mediante oposición libre se exige disponer de una titulación universitaria oficial de Grado, además del resto de requisitos establecidos en la convocatoria. 

Esto marca una diferencia importante respecto al acceso a Escala Básica.

También explica el nivel de exigencia académica del proceso.

El futuro Inspector no solamente tiene que demostrar conocimientos mediante preguntas tipo test. Tiene que acreditar capacidad para analizar situaciones complejas, relacionar materias y defender sus conclusiones.

¿Academia o preparación por libre para el caso práctico?

Prepararlo completamente por libre es posible, pero el supuesto presenta una dificultad particular: autocorregirse resulta complicado.

Puedes creer que una respuesta está perfectamente fundamentada cuando has omitido un elemento esencial.

Una academia o preparador especializado puede aportar especialmente:

  • Casos actualizados.
  • Correcciones individualizadas.
  • Criterios de resolución.
  • Simulacros.
  • Entrenamiento oral.
  • Preguntas posteriores.
  • Detección de errores recurrentes.

Antes de elegir una preparación, pregunta cuántos casos prácticos corregidos incluye.

No es lo mismo recibir 50 supuestos con una solución genérica que realizar ejercicios que posteriormente sean revisados individualmente.

El error de empezar los casos cuando ya dominas todo el temario

Puede ser una mala estrategia esperar a «saberse todo».

El programa es amplio y siempre habrá materias que domines mejor que otras.

Los supuestos también sirven para estudiar.

Puedes comenzar con ejercicios sencillos y abiertos mientras avanzas con el temario.

Conforme aumenten tus conocimientos, incrementas la dificultad.

De esta forma aprendes desde el principio a conectar conceptos.

Una posible planificación semanal

Imaginemos un opositor que dispone de 30 horas semanales.

Una distribución orientativa podría ser:

  • 17 horas de temario y repasos.
  • 4 horas de test.
  • 4 horas de casos prácticos.
  • 2 horas de psicotécnicos y entrevista.
  • 3 horas de preparación física.

Conforme se acerquen las pruebas podría incrementarse el tiempo destinado a simulacros y supuestos.

Durante nueve meses:

30 horas × 39 semanas = 1.170 horas.

Es una cantidad considerable, pero estamos hablando de una oposición para acceder directamente a la categoría de Inspector.

Las 150 plazas de 2026 aumentan el interés por Escala Ejecutiva

La convocatoria vigente ofrece 150 plazas de acceso libre, que además pueden incrementarse con las vacantes procedentes de promoción interna.

Esto convierte el proceso de 2026 en una oportunidad especialmente interesante.

Pero el número de plazas no debería provocar que un candidato reduzca sus objetivos de puntuación.

El propio sistema limita inicialmente el número de candidatos que pueden continuar después del cuestionario y posteriormente elimina a quienes no alcanzan el 5 en el supuesto.

Finalmente, si el número de personas que supera todas las pruebas es superior al de plazas, se seleccionan los candidatos siguiendo el orden de puntuación hasta cubrir las plazas disponibles. 

Por eso aprobar y conseguir plaza no son exactamente lo mismo.

El caso práctico puede marcar la diferencia entre aprobar y ser Inspector

El caso práctico Escala Ejecutiva Policía Nacional reúne prácticamente todas las capacidades que se esperan de un candidato a Inspector: conocimiento, análisis, aplicación práctica, síntesis, actualización y capacidad para defender sus decisiones.

Dispones de un máximo de 90 minutos para resolverlo, necesitas obtener al menos 5 puntos y posteriormente debes leer tu trabajo públicamente ante el tribunal durante un máximo de 20 minutos, pudiendo recibir preguntas y solicitudes de aclaración.

No es una prueba que convenga preparar durante las últimas semanas.

Hay que convertir la resolución de casos en una rutina.

Estudia la teoría, realiza test, aplica lo aprendido a situaciones prácticas, corrige tus errores y practica la defensa oral.

La convocatoria de 2026 ofrece 150 plazas inicialmente. La diferencia entre quedarse cerca y conseguir una de ellas puede encontrarse precisamente en unas décimas obtenidas en esta prueba.

¿Sabrías identificar las materias implicadas cuando un supuesto mezcla diferentes problemas? ¿Serías capaz de desarrollar una solución completa en 90 minutos? ¿Y podrías defenderla después ante un tribunal que cuestione tus decisiones?

Esas son las preguntas que debería hacerse cualquier candidato que quiera acceder directamente a la Escala Ejecutiva de la Policía Nacional.

Fuente oficial

Las condiciones del proceso, las 150 plazas y el funcionamiento del supuesto práctico pueden consultarse en la convocatoria oficial de Escala Ejecutiva de Policía Nacional 2026 en el BOE.